En un nuevo alarde de incoherencia temática del blog, paso a referenciar siete películas que he visto últimamente, y que el lector puede combinar al gusto durante la semana próxima.
Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón
Primer film de Pedro Almodóvar, la calidad técnica es sustituida por la irreverencia de los personajes y lo arriesgado de la trama. Con tiene algunos momentos delirantes, amén de la lluvia dorada más famosa del cine español.
Vi esta película porque me he prometido el visionado cronológico de la filmografía del director manchego, y lo cierto es que es refrescante, a pesar del tiempo transcurrido, ver una película consciente de que no tiene nada que perder.
El golpe
Un amigo me había recomendado insistente y profusamente esta cinta, así que mis expectativas al verla eran altas.
Me encontré con un reparto formidable, una trama precisa y un ritmo cinematográfico perfecto. Una película paradigmática del arte de hacer películas.
Grande Paul Newman.
La cena de los idiotas
Divertidísima comedia costumbrista francesa, escala alto en el ranking de películas con las que más me he reído. La trama: un grupo de amigos de la alta sociedad parisina organiza periódicamente una cena en la que cada uno tiene que llevas a la persona más idiota posible.
El idiota protagonista es descacharrante.
Billy Elliot
Preciosa cinta sobre la superación de estereotipos sociales. Lo mejor, que no renuncia a adentrarse en el espinoso tema de la lucha sindical de los mineros ingleses. Lo peor: la trama, al conducir descaradamente hacia el final feliz, resulta un poco incongruente.
Película muy recomendable para poner a niños pequeños.
American beauty
¿Qué podía esperar de una película cuyo guionista es Alan Ball, creador de A dos metros bajo tierra y True Blood, y que además consiguió el Oscar por ella?
Pues precisamente lo que es, uno de las obras maestras de la última década. Ball vuelve sobre sus temas predilectos, la familia y la muerte, desde la perspectiva de la mente del protagonista, hombre desencantado con su vida pero todavía lleno de esperanza.
Un auténtico bálsamo para los habitantes del mundo actual.
Funny games
Película alemana (aunque existe el remake norteamericano) de terror psicológico que cumple sus objetivos: hacer pasar un mal rato al espectador. A través de un terror muy de andar por casa (y por lo tanto con la virtud de verosimilitud), el film constituye un autentico retrato de la locura en un entorno entre idílico y agobiante.
Pierde ritmo a partir del primer asesinato.
Doce hombres sin piedad
Un clásico entre los clásicos, son innumerable las referencias que películas, series, y televisión en general han hecho a esta película, ejemplo perfecto de que es posible estimular al espectador y ponerle en tensión sin acción, balas, ni efectos especiales.
La trama no podría ser más sencilla: un jurado deliberando la inocencia o culpabilidad del acusado. Esta cinta nos enseña que casi nada es lo que parece y que las opiniones absolutas suelen ser equivocadas.
Contiene una de las mejores escenas de la historia del cine.


